Con su muestra en el año 2017 en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) en la ciudad de Buenos Aires, que se llamó Noé: mirada prospectiva y  que fue curada por Cecilia Ivanchevich, el artista Luis Felipe “Yuyo” Noé siguió marcando el rumbo de muchos artistas que estaban empezando o deseosos de consolidarse como él.

En esa muestra Yuyo, a través de sus obras, trabajó el concepto de prospectiva,  que nos planteaba una solución a esa imperiosa necesidad de comprender nuestra realidad. La prospectiva es una disciplina que permite anticipar y pronosticar el futuro mediante el análisis prospectivo y así tratar de influir en él en base a nuestros intereses.

Pero Yuyo no sólo es un artista de lo que fue la Nueva Figuración en la Argentina sino que además es crítico de arte, profesor y es uno de los protagonistas de una película póstuma del director de cine, Pino Solanas, que falleció de Covid-19 en el 2020.

La película Tres en la deriva del caos acto creativo es un documental que fue presentado en el Festival de Internacional de Cine de Mar del Plata del pasado año y se estrenó este último diciembre en algunas salas del país. En el documental se registran encuentros entre Pino Solanas (el director), Yuyo y Eduardo Tato Pavlovsky, que lamentablemente también falleció pero en el año 2015.

La película se filmo en la casa de Yuyo en donde se encuentra la “cocina” de sus obras. El artista y Pino se conocían desde el año 1978 en Paris. A causa de la dictadura del 76, que sufrió la Argentina, ambos se habían exiliado. La amistad continúo todos estos años y hasta sus hijos son grandes amigos.

En el film, tal vez sin saberlo, el concepto de prospectiva sigue acompañándolo.

Pero ¿Qué fue la nueva figuración en la Argentina?

“No constituimos un movimiento, ni un grupo, ni una escuela, simplemente somos un conjunto de pintores que en nuestra libertad expresiva sentimos la necesidad de incorporar la libertad de la figura, porque creemos en esa libertad no queremos limitarla dogmáticamente, esclavizándonos a nosotros mismos, por eso evitamos un prólogo”- decían los artistas en su primera exposición. El grupo estaba integrado por: Jorge de la Vega (1930 – 1971), Rómulo Maccio (1931- 2016), Ernesto Deira (1928 – 1986) y Luis Felipe Yuyo Noé.

Esta denominación del grupo fue hecha de la crítica hacia ellos porque el grupo nunca pensó en un nombre. Trabajaron juntos desde 1962 hasta 1965.

La agrupación nace en una década donde las vanguardias estaban muy presentes y ellos eran imprescindibles protagonistas. El “objetivo” era crear una nueva imagen para el hombre a través del collage o el caos como estructura compositiva. Hasta el momento de su disolución en 1965, los cuatro artistas compartieron exposiciones, diálogos, reflexiones y viajes. Esto les permitió ganar espacio y prestigio en la Argentina como en el exterior.

El repertorio de estos artistas trabajando en conjunto estuvo signado por la libertad, vitalidad, desmesura, desequilibrio, la incertidumbre y el caos.

Caos, incertidumbre, creatividad y análisis prospectivo han acompañado a este artista inigualable, después de su paso por el grupo de la Nueva Figuración, viajó a New York  donde pinto y mostro aglomeraciones que extendían los límites de la lona (el lienzo).

En palabras de Noé: “Creo en el caos como un valor”. Él no demoniza el caos, pero reconoce y acepta la realidad de su existencia ineludible.

Noé ha sabido reflejar la inestabilidad política y la incertidumbre de la vida en Buenos Aires y también, toman otra connotación sus palabras bajo el momento actual de pandemia que estamos a viviendo a nivel mundial, cuando hace referencia a la precaria situación de conciencia de todos los seres humanos que viven y están transitando en el incoherente mundo moderno.

Noé sabe, percibe como abrazar tanto el caos político y humano en su trabajo, sin miedo a entrar en el ojo de la tormenta.

En una nota actual que dio a la revista del domingo del Diario La Nación (09-01-2022) Noé cuenta que está escribiendo su “legado” en formato de libro. Que escribe en birome azul y que ya tiene el título: “Asunción del caos”.

“No me he acostumbrado a la computadora. Extraño la máquina de escribir. Entonces escribo y después me lo pasan”, señaló el artista.

El caos es un concepto que lo ha acompañado en toda su carrera, desde la pintura saliéndose de los bordes. También cuando fue crítico de arte en el diario La Prensa, en el último documental de Pino Solanas en donde muchas de esas charlas giran en torno al caos, y que hacemos ante él… y siempre como artista ha sabido interpretarlo y crear obras que nos sorprenden e interpelan.

Es una suerte enorme que aún podamos seguir disfrutando de su arte en todas sus formas, y entender, tal vez, el caos que cada uno de nosotros trae consigo.

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